Tras seis años ejerciendo como microbióloga, Carolina Arias tomó una decisión valiente: dar un giro radical a su vida profesional e ingresar al mundo de la tecnología. Hoy, como destacada estudiante del Bachillerato en Ingeniería de Software en la Universidad CENFOTEC y desarrolladora Frontend, Carolina demuestra cómo la pasión por la ciencia, la curiosidad y la resiliencia pueden abrir camino a nuevas oportunidades en la industria.

En 1843, Ada Lovelace escribió un algoritmo para la máquina analítica de Charles Babbage y por eso es considerada la primera programadora de la historia, 97 años antes de que Alan Turing y Gordon Welchman descifraran el código Enigma; más tarde, en 1942, la actriz e inventora Hedy Lamarr patentó junto a George Antheil un sistema de salto de frecuencia que sentaría las bases del wifi y el Bluetooth mientras rodaba películas en Hollywood como Camarada X, Come Live with Me, Ziegfeld Girl, Cenizas de amor, Boom Town, Tortilla Flat, Crossroads y White Cargo; seguidamente, la computación y la carrera espacial sumaron grandes aportes femeninos con Dorothy Vaughan, quien en 1949 se convirtió en la primera supervisora afroamericana de la NACA tras dominar FORTRAN y preparar a su equipo para la era electrónica, Mary Jackson, quien en 1958 fue la primera ingeniera afroamericana de la NASA trabajando en aerodinámica y túneles de viento supersónicos, Katherine Johnson, cuyos cálculos de trayectoria orbital en 1962 fueron clave para los primeros vuelos tripulados y el programa Apolo, y Margaret Hamilton, quien en 1969 dirigió el equipo que desarrolló el software de vuelo que controló el descenso seguro a la Luna; un legado que llega hasta nuestros días con Katie Bouman, científica que participó en 2019 en el desarrollo de algoritmos para reconstruir la primera imagen de un agujero negro publicada por el Event Horizon Telescope, y en nuestro país con Sandra Cauffman, quien ha tenido un papel decisivo en misiones de la NASA como la que estudia la evolución de la atmósfera de Marte.

Todas ellas lucharon contra el statu quo y dejaron una huella real en la ciencia y en el mundo. Muchas otras quedaron sin nombre y nunca sabremos cuáles fueron sus aportes.

Entrevista Carolina Arias estudiante destacada de Ingeniería de Software de la Universidad CENFOTEC:

Nuestro compromiso con la equidad es real. Por eso hoy conversamos con Carolina Arias, destacada estudiante del Bachillerato en Ingeniería de Software.

En esta entrevista nos cuenta su historia: un cambio radical de carrera y su experiencia como mujer en tecnología.

1. Contanos brevemente quién sos y a qué te dedicás actualmente, tanto en tus estudios como en tu trabajo.

Mi nombre es Carolina Arias, soy sancarleña de nacimiento, y alajuelense, herediana, chepeña y moncheña por añadidura. Soy una desorientada vocacional o más bien, una persona como cualquier otra, con múltiples aristas que ama tanto la ciencia como la tecnología. Me gradué de Licenciatura en Microbiología de la UCR, ejercí 6 años, a los 2 años de ejercer empecé a explorar una carrera en Informática e inicié mis estudios en la UNED, en 2022 migré a Universidad Cenfotec y desde entonces me dedico a estudiar y trabajar tiempo completo. En 2024 dejé de ejercer como Microbióloga y empecé mi carrera profesional en Desarrollo de Software, como Desarrolladora Junior en Front End Web.

2. ¿Cómo describirías un día típico en tu rol como Frontend Developer?

Son días llenos de muchísimo aprendizaje, al ser un campo completamente nuevo para mí y aún estar en mi proceso de aprendizaje, me enfrento constantemente a retos que sólo el trabajo te presenta, pero que me hacen crecer como profesional. Mi trabajo es remoto, por lo que es un tanto distinto, las interacciones son en su mayoría virtuales, sin embargo se espera un nivel de compromiso igual que en un trabajo presencial. Trabajamos usando metodologías ágiles, por lo que tradicionalmente tenemos trabajo por sprints, voy trabajando tiquetes según su prioridad, tenemos ceremonias diarias, semanales y por sprint, y adicionalmente casi todos los desarrolladores llevamos proyectos adicionales para mejorar o impulsar cosas del departamento en paralelo.

El giro de carrera: de Microbiología a Software

3. Te graduaste en Microbiología y hoy trabajás en tecnología. ¿Qué te llevó a dar ese cambio?

Sé que de manera externa puede parecer extremo, sin embargo internamente no se siente así. Considero que todas las personas llevamos muchísimas habilidades e intereses en nosotros y que somos seres capaces de un millón de cosas. Con esto dicho, realmente desde pequeñita he tenido una inclinación fuerte por las ciencias y la tecnología, siendo las ciencias sociales mi eslabón más débil, siempre me he visto inclinada por entender la lógica detrás de las cosas, considero que ese deseo de entender el por qué de las cosas es la espinita que hizo que estudiara tanto microbiología como software. Y realmente por allá del 2012, cuando tuve que elegir mi primera carrera, mi corazón ya estaba dividido entre las dos cosas, y realmente pienso que microbiología prevaleció porque mi papá trabajó toda su vida en las ciencias de la salud.

4. ¿Hubo un momento o una señal puntual que te hizo decidir estudiar Ingeniería de Software?

No quiero que se malinterprete, estudiar microbiología fue una tarea bastante dura y de sacrificio, sin embargo fueron años de mucho disfrute por el aprendizaje, me llenó muchísimo intelectualmente estudiar microbiología. Sin embargo creo que la señal puntual fue verme ejerciendo y comparar mis tareas contra las de mis amigos que trabajaban en informática, no lo he mencionado antes pero desde la U, he tenido un círculo muy lleno de informáticos, por lo que tuve bastante perspectiva de su día a día, y al ver eso, despertó en mí esa espinita que tenía desde 2012 y que me dijo, aunque esto te tome años, ese es tu charco, es donde te sentís más cómoda, es lo que te llena el corazón de satisfacción y vale la pena luchar por eso.

5. ¿Qué fue lo más difícil de empezar «desde cero» en un campo tan distinto al que ya dominabas?

Creo que la seguridad, cuando ya llevás un tiempo trabajando en un área y te sentís cómoda en ella, llegar a otra completamente nueva, con su lenguaje técnico totalmente distinto, es como entrar a un mundo nuevo. De repente, aunque llevara 6 años en el mundo laboral, pasé a ser una recién graduada de nuevo, tenés que re aprender un montón de cosas que en esta nueva área son distintas, el mercado laboral cambia por completo, los empleadores esperan cosas distintas de vos y tenés que empezar a fortalecer también tu parte de liderazgo y trabajo en equipo, ya que el trabajo es distinto. Por supuesto no puedo dejar de lado los retos económicos, empezar de cero en otra área casi siempre significa tener que realizar ajustes al estilo de vida, que menciono acá no para “asustar”, sino como algo real a tomar en cuenta, ya que en ese aspecto también se empieza “desde cero”

6. ¿Sentís que tu formación científica te dio alguna ventaja, o una forma distinta de pensar, como desarrolladora? (método científico, atención al detalle, manejo de datos, etc.)

Totalmente, como mencioné antes, si bien son áreas distintas, realmente a nivel de formación, las cosas que ejercitás en un área te sirven totalmente para la otra. Esa capacidad de abstraer un problema, la capacidad de observación al detalle, cualquiera que me conoce en el trabajo puede dar fe que soy una persona de QA metida en un cuerpo de desarrolladora, mi formación anterior requería atención minuciosa en todos los sentidos, rigurosidad y calidad en el trabajo, lo cual traigo acá, también la capacidad de investigación es algo que agradezco mucho, se me da con mucha facilidad investigar sobre cosas que aún no sé y que con un poco de búsqueda ya tengo una noción de ellas. Y bueno, en general la formación que me brindó la UCR, no sólo a nivel técnico, sino también a nivel social y ético, es un activo invaluable que no doy por sentado.

Estudiante y profesional a la vez.

7. Hoy trabajás como Frontend Developer mientras terminás la carrera. ¿Cómo lográs balancear ambas cosas?

Acá es donde tengo más dificultades, no les voy a mentir, el balance de un ritmo de vida así es difícil, sobre todo con una personalidad como la mía, me autoimpongo estándares muy altos y busco la excelencia tanto en la universidad como en el trabajo. Por lo que a veces me puede pasar factura a nivel mental y físico. Pero considero que conforme pasan los años, aprendo herramientas nuevas para balancearlo de mejor manera, algo importante es recordarme por qué empecé esto y por qué es importante para mí. Tomar descansos cuando lo ameritan, de nada me sirve sacar la carrera en unos pocos años si no la voy a aprovechar para aprender como se debe, porque a veces no le damos el valor que se merece a todos esos conocimientos que te deja la U que son valiosísimos para tu desempeño laboral. Y por último, entender que podemos con todo, pero quizá no todo a la vez, por lo que sacrificios de algún tipo siempre se van a tener que hacer, y debemos tener la madurez para tomar estas decisiones.

8. ¿Qué tecnologías, lenguajes o herramientas disfrutás más en tu trabajo actual?

En mi trabajo actual empecé a explorar el mundo de las animaciones con una librería de JavaScript llamada GSAP, es de las cosas más interesantes y geniales que he encontrado en este mundo. Considero que soy una persona muy visual y que realmente crear, en este caso animaciones en un sitio web, me genera mucha satisfacción. Desde pequeña siempre fui de hacer manualidades y crear cosas con mis manos y esto se siente muy similar, pero aplicado desde el desarrollo.

Ver cómo mis líneas de código se convierten en una experiencia visualmente atractiva es de las cosas que más me llena en mi trabajo, y son los tiquetes que más disfruto trabajar en mi día a día. Creo que mi project manager ya lo descubrió, porque por dicha me asigna muchos trabajos de este estilo.

9. ¿Hay algún proyecto o logro reciente del que te sentís particularmente orgullosa?

Creo que por la misma línea, recientemente me uní a un proyecto de componentización de nuestro código en nuestro departamento, y acá tuve la oportunidad de trabajar con Storybook, que es una herramienta visual para interactuar y documentar componentes reutilizables, la cual ha sido de mucha utilidad para mi equipo, y tiene el potencial de serlo pronto también para los QA.

Además, otro proyecto en el que estoy involucrada hace ya más de 1 año es un newsletter mensual que publicamos en nuestro equipo, somos uno de los pocos equipos en la empresa que lo hace de manera consistente. Incluye secciones donde hacemos showcase al trabajo más relevante realizado en el último mes; a veces me toca redactar artículos de interés técnico para mantener al día a mis compañeros, y también anunciar cosas importantes de nuestro equipo. Esta actividad me llena muchísimo también, y fui parte de un verdadero swing visual al newsletter desde el momento en que entré, migrándolo de un Google Doc a Confluence y dándole una identidad visual nueva y atractiva.

10. ¿Cómo se retroalimentan lo que aprendés en la universidad con lo que hacés en el trabajo (o viceversa)?

Es una relación muy interesante, ya que ambos me enseñan en frentes distintos y se complementan. El trabajo me ha enseñado muchísimas cosas prácticas que por tiempo, es muy difícil de ver en la Universidad, sin embargo son cosas que se utilizan en muchos cursos, básicamente lo que se hace en la vida real vs lo que ves en la U, que aunque están bastante alineados, no siempre se puede reproducir al cien. Además, el trabajo en equipo y el liderazgo, como mencioné anteriormente, son cosas que el trabajo te ejercita montones y que para proyectos de la U te sirven muchísimo. Por otro lado, la universidad me brinda exploración a nuevas áreas técnicas que quizá no veo en mi trabajo, porque los puestos de trabajo suelen ser muy delimitados y casi siempre te ponés al día en nuevas tecnologías pero de tu área, dejando de lado otras áreas en las que no trabajás, y también a sentar bases técnicas importantes, para poder tomar decisiones en el trabajo.

Retos y aprendizajes

11. Viendo todo el proceso en retrospectiva, ¿cuál dirías que fue el reto más grande — ya sea técnico, personal o del entorno (familia, mercado laboral, etc.)?

Creo que el reto más importante para mí fue a nivel de entorno, como mencioné anteriormente, es entrar a un mundo nuevo, un mercado laboral nuevo, expectativas nuevas, y toca reaprender muchas cosas.

12. ¿Hubo algún momento en que dudaste de la decisión? ¿Qué te ayudó a seguir adelante?

Claro, y aún los tengo jaja, sobre todo en los momentos de más carga del cuatrimestre, o con los cursos más pesados, no porque no disfrute lo que hago, en ese frente me siento muy segura, sino que realmente es un reto y requiere sacrificio estudiar y trabajar y balancear todo esto con mis metas de vida, personales y de familia. Pero realmente lo que me ha ayudado a seguir adelante es la resiliencia mental, las herramientas para lograr este balance y para lidiar con la carga mental del proceso, mi familia, amigos y red de apoyo, es muy importante tener en tu vida personas que te apoyen en el proceso y que lo hagan más llevadero, y siempre mantener anotado y recordar constantemente el por qué estamos haciendo esto y por qué es importante para nosotros.

Consejos

13. ¿Qué consejo le darías a alguien que está pensando en cambiar de carrera hacia la tecnología?

Que si realmente es algo que les gusta, les apasiona y los mueve, sigan adelante, no importa el ritmo al que lo hagan, ni si en algunos momentos tenemos tropiezos, lo más importante es seguir adelante y luchar por aquello que nos mueve, es de valientes pararse y decir, voy a empezar de cero porque no quiero conformarme con algo que quizá no disfruto tanto. Y que cuando entren esas dudas de síndrome del impostor y que no podemos lograrlo porque no tenemos contexto, recordar que nadie nace aprendido y que más bien esas enseñanzas previas en otro campo te pueden dar una ventaja.

14. ¿Cómo te visualizás profesionalmente en los próximos años?

Desde que empecé el trabajo en esta área, lo hice con mucha fuerza, con muchos deseos de aprender y de crecer. Así que lo que más deseo en los próximos años es eso, seguir creciendo y aprendiendo más sobre este mundo donde siento que encajo tan bien, para poder sentirme más cómoda en esta área y dejar de sentirme como “la nueva” o la que “no sabe mucho”.